La Importancia del Servicio al Cliente

Por qué tu servicio al cliente decide tus ventas (y no tu producto)

Respuesta corta: porque el cliente no compra solo el producto, compra cómo se siente comprándolo. Un producto bueno con una mala atención pierde ventas que ya tenías ganadas. La empresa PwC lo midió: en Latinoamérica, 49% de los consumidores deja una marca después de una sola mala experiencia. La venta no se cae en la publicidad. Se cae cuando alguien de tu equipo contesta tarde o de mala gana.

El problema no está en tu marketing

Puedes tener el mejor producto de tu categoría, el precio más competitivo y la campaña más cara del año. Si el cliente pregunta y recibe una respuesta lenta, fría o de mala gana, perdiste la venta. Y lo más grave es que casi nunca te enteras.

El cliente molesto rara vez reclama. No te manda un correo enojado ni te deja una mala reseña. Simplemente deja de contestar, se va con otro y, de paso, le cuenta a la gente que conoce.

Muchos de los directores con los que trabajamos invierten casi toda su energía en atraer clientes y batallan en el proceso de atenderlos. Pagan campañas, invierten en su página, organizan eventos, generan interesados. Y luego viene la delgada línea en el cierre en donde usualmente cae un WhatsApp y se le atiende con prisa un martes por la tarde. Ahí es donde se pierde el negocio: después del clic, no antes.

El servicio al cliente vende. 

En muchas empresas el área de atención es la primera que se recorta cuando aprietan los números. Se ve como un costo.

PwC encuestó a 15,000 consumidores. Uno de cada tres abandona una marca que le gusta después de una sola mala experiencia. En Latinoamérica ese número sube a 49%, casi la mitad.

Y al revés también pesa: 86% de las personas está dispuesto a pagar más por una mejor atención, hasta un 16% por encima del precio. No es que no tengan dinero. Es que no te van a comprar si los tratas mal.

Para ti, este dato es el que más importa: 73% de los consumidores dice que la experiencia influye en su decisión de compra más que la propia publicidad. 

Puedes ganarle a tu competencia en anuncios y perder en la conversación.

Tres números más para cerrar la idea:

  • Salesforce midió que 88% de los clientes vuelve a comprar después de una buena experiencia de atención.
  • Las malas experiencias le cuestan a las empresas 3.7 billones de dólares al año en ventas perdidas, según Qualtrics.
  • Un estudio de Bain con Harvard encontró que retener apenas 5% más de clientes aumenta las ganancias entre 25% y 95%.

Vale la pena leer ese último otra vez. Conservar 5% más de tus clientes puede casi duplicar tu ganancia. Ningún anuncio te da ese resultado.

Lo que tu reporte de ventas no te muestra

Hay algo que no aparece en ningún tablero, y por eso es lo más riesgoso.

La mayoría de los clientes insatisfechos no se queja. Zendesk lo midió: 56% se cambia de proveedor sin avisar. No te dan la oportunidad de corregir, solo dejan de comprar.

Tu reporte de ventas te muestra a los que sí te compraron, no a los que ya no volvieron. Estás viendo solo a los que se quedaron y sacando conclusiones de ellos, cuando la información que más te serviría está en los que se fueron sin decir nada.

Cómo hacer que tu atención al cliente retenga y haga recomprar

Una aclaración de fondo: esto no se resuelve pidiéndole al equipo que “sea más amable”. Eso no se puede medir ni sostener en el tiempo. Lo que necesitas es un proceso claro. Aquí va, en cuatro pasos sencillos.

1. Identifica los momentos donde el cliente decide si confía en ti

No hace falta dibujar un mapa de treinta pasos. Concéntrate en los cuatro momentos que más pesan: cuando te contacta por primera vez, cuando pide una cotización, cuando ya te compró y necesita algo después, y cuando tiene una queja. Revisa en cuál de esos cuatro estás fallando hoy. Casi siempre es el primero.

2. Define cuánto tiempo es aceptable tardar en contestar

El primer contacto es donde más se pierde, y depende por completo de ti. Pon una regla concreta: un cliente nuevo se contesta en menos de cierta cantidad de minutos, una queja se resuelve en menos de tantas horas. Cuando no hay una regla, cada quien contesta según su ánimo del día. Ponla por escrito y revísala cada semana.

3. Pregúntale al cliente cómo le fue

No adivines si quedó satisfecho, pregúntaselo. Basta con una sola pregunta después de cada venta o cada atención: “del 1 al 10, ¿qué tan probable es que nos recomiende?”, o algo tan simple como “¿cómo te atendimos?”. Lo más valioso no es la calificación, es el comentario que escriben. Ahí te dicen, con sus palabras, por qué se quedan o por qué se van.

4. Ten claro qué hacer cuando algo sale mal

Ninguna empresa es perfecta. Lo que marca la diferencia es cómo reacciona cuando comete un error. El hotel Ritz-Carlton le permite a cada empleado resolver el problema de un cliente molesto en el momento, sin pedir permiso a tres jefes. Tú no necesitas su presupuesto. Necesitas darle a tu equipo permiso para resolver de inmediato, en lugar de hacer esperar al cliente mientras se enfría y se arrepiente.

Sobre herramientas, sin complicarlo: te conviene un sistema donde quede registrada cada conversación con cada cliente, para que nada se pierda en el celular personal de un colaborador. Hay opciones simples y económicas para eso, incluido WhatsApp Business. Pero la herramienta es lo secundario. Lo que de verdad funciona es tener el proceso claro detrás.

Lo que de verdad te diferencia

Tu competencia puede copiar tu producto, igualar tu precio y reproducir tu campaña en una tarde. Lo que no puede copiar es cómo tratas a tu cliente cuando ya te compró. Esa es la única ventaja que se construye sola y que nadie te puede quitar.

Haz una sola cosa esta semana: mide cuánto tardas en contestarle a alguien que te busca para comprar. Ese número, hoy, ya te está costando ventas que ni siquiera estás contando. Empieza por ahí.

Preguntas frecuentes

¿La atención al cliente realmente afecta las ventas? Sí, de forma directa. PwC encontró que 73% de los consumidores toma en cuenta la experiencia al decidir su compra, más que la publicidad, y que en Latinoamérica 49% abandona una marca después de una sola mala experiencia. La atención no es algo que pasa después de la venta: es parte de la venta.

¿Cuánto cuesta una mala experiencia? A nivel mundial, las malas experiencias representan 3.7 billones de dólares al año en ventas perdidas, según Qualtrics. En tu empresa el costo es difícil de ver, porque la mayoría de los clientes molestos no reclama: solo deja de comprar y se lo cuenta a otros.

¿Por dónde empiezo si tengo un equipo pequeño? Por el tiempo de respuesta cuando un cliente te contacta por primera vez. Es el punto donde más se pierde, lo controlas por completo y no cuesta dinero. Define un tiempo máximo, mídelo y conviértelo en una regla. Después puedes empezar a preguntarle al cliente cómo lo atendiste.

¿Conviene más conseguir clientes nuevos o conservar los que ya tengo? Conservar los que ya tienes. Bain y Harvard demostraron que retener 5% más de clientes aumenta las ganancias entre 25% y 95%, y los clientes que ya te compraron suelen gastar 31% más que los nuevos. Atraer es necesario, pero conservar es donde está la mayor ganancia.

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Emiliano Hirales

Soy Emiliano Hirales, actualmente Community Manager. Mercadólogo en busca de crecimiento y superación constante.
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