Formularios que convierten: Errores comunes (y cómo no volver a cometerlos)

Tu campaña va viento en popa. El anuncio jala, la audiencia está bien segmentada, los clics no paran… pero hay un problema: los leads no llegan pese a que veas que hay datos que indican que están interactuando con tu anuncio.

Antes de echarle la culpa a las plataformas o a los astros, revisa un punto clave que muchos pasamos por alto: El formulario.

Sí, ese pequeño recuadro que se supone que debe facilitar la conversión, a veces es más bien un muro invisible. Un mal formulario puede matar el rendimiento de una campaña aunque todo lo demás esté bien. Pero no te preocupes, aquí no vamos a regañarte, todo lo contrario, vamos a revisar cómo puedes detectar esos errores disfrazados de “lo de siempre” y cómo corregirlos sin tener que rehacer todo.

La maldición del formulario eterno

Pedir demasiados datos es el clásico error por ansiedad. Queremos saberlo todo: nombre completo, teléfono, correo, empresa, número de empleados, presupuesto mensual, signo zodiacal, color favorito. Lo entendemos: segmentar es importante, pero hay momentos y formas.

¿De verdad necesitas toda esa información desde el primer clic? Muchas veces no. Piénsalo como un primer acercamiento: lo que quieres es saber quién está interesado, no saber toda su vida. Mientras menos campos, más posibilidades de que alguien termine el proceso. Y si el lead es bueno, ya tendrás oportunidad de sacarle todo el jugo después.

El formulario no se ve mal… pero tampoco dice nada

A veces el problema no está en la cantidad de campos, sino en cómo están escritos. Hay formularios que parecen hechos por el SAT o traducidos con Google Translate: fríos, impersonales, llenos de datos que solo entendemos nosotros.

Un simple ajuste de copy puede hacer la diferencia. En vez de “Razón social”, pon “Nombre de tu empresa”. En lugar de “Envío de información comercial”, escribe “Déjanos tus datos y te contactaremos con más info”. Usa palabras que hablen como tú, como tu marca y como tu audiencia.

No todos los canales son iguales

Un error común es usar el mismo formulario para todo. Lo ves en campañas donde el mismo se usa para Meta, Google, tráfico frío, tráfico caliente y hasta para gente que llegó por error. Obvio no va a funcionar igual.

En redes sociales, la atención es frágil. Ahí necesitas formularios cortos y rápidos, donde el usuario pueda convertir sin pensarlo demasiado. En cambio, si alguien ya leyó tu página completa o descargó un recurso, puedes aprovechar para pedir un poquito más. La clave es alinear el nivel de compromiso con el nivel de interés.

Deja de hacer formularios chafas.

Un formulario es más que un cuadrito para dejar datos. Es una extensión de tu campaña. Si no está alineado con el mensaje, el canal, el contexto y la intención del usuario, es probable que no funcione. A veces mejorar tu rendimiento no requiere rehacer todo desde cero, solo quitarle las piedras al camino.

Y si ya hiciste todo lo demás bien, no dejes que el formulario arruine la fiesta.

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Aramiz Sanchez

Soy Aramiz Sanchez, desempeño el puesto de Social Media Manager aquí en Santinos Digital y me encargo de que tus campañas funcionen como se debe. Me gustan los videojuegos, la tecnología y los chilaquiles.
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